Mi vida unipersonal

He vuelto de un fin de semana en Londres con mi poconovio. Perdimos el avión de vuelta, otra de las cosas que pensé que nunca me pasarían. Controlling Woman ha muerto, viva la pachorra.
Así que en vez de 2 días, estuvimos 3 juntos. No sé si soy yo la única que tiene estas neuras, pero cuando voy a pasar mucho tiempo con personas que no soy yo misma, temo que terminarán agobiándome.

Y me sorprende, siempre me vuelve a sorprender, cuando no es así. Es más, cuando llego a casa y cierro la puerta detrás de mí, el primer instante me siento demasiado sola. Pero sólo el primer instante. En el siguiente ya pienso: mi hogar, mi casita, mi sofá, mi mi mi. Al cabo de los días el sentimiento de soledad repentina se va disipando, sino sería insoportable. Pero te asalta cuando menos te lo esperas. Debe estar acechando, esperando algún descuido. Creo que se esconde entre los cojines y cuando ve que me despisto se lanza a por mí. Cuando más independiente y autosuficiente te sientes ¡zasca! Ahí está…
Pero sí que es verdad que al cabo de dos días disfruto de la tranquilidad de desayunar sola, de no tener que compartir el baño y encontrar la casa tal y como la dejé al marcharme por la mañana.

De aquí a dos semanas me voy una semana a Nueva York con 3 amigas. También pienso que terminaré agobiadada. Ya os lo diré.
Recuerdo un viaje de 4 días con dos de ellas, la Rizos y la Roquera. Yo había pasado algún fin de semana con ellas, pero nunca 4 días seguidos.
Al 3º le pregunté a la Rizos si siempre hablaba tanto. Yo estaba acostumbrada a viajar con un hombre y sus silencios. Sabía que le echaría de menos, pero no pensaba que echaría de menos su parquedad en palabras.
Por cierto, esta historia ha sido alterada por la Rizos hasta tal punto que cuando ahora la cuenta, comenta que le tuvieron que reconstruir la mandíbula, ya que le hice saltar un par de dientes para que se callara. La verdad es que lo pensé, pero mi savoir faire se impuso y le pregunté educadamente.
Al menos, yo pensé que se lo dije educadamente. Pero también me he dado cuenta que a veces hay una diferencia entre lo que pienso, lo que digo y lo que llega a mi interlocutor.
Pero eso no viene al caso ahora.

El hecho es que es muy fácil acostumbrarse a esta vida unipersonal. No tener que comentar en cada momento lo que vas a hacer, por qué lo haces y por qué lo haces de cierta manera.
Puedo sonar como una vieja solterona, pero es que es muy relajante no tener que contar con nadie para tomar decisiones. Haces y punto. La cagas, es tu culpa, la asumes y tiras adelante.

Estas vacaciones de verano estuve una semana con mis padres en la casa que tienen en Galicia. Además de sus malos rollos, lo que me puso a prueba fue, que todo lo que yo hacía o dejaba de hacer era objeto de sus comentarios.
Imagino que son padres y lo hacen con su mejor intención, pero no por eso resulta menos molesto que comenten tu dieta, tus costumbres y rutinas.
Una mañana cuando me levanté algo indispuesta, mi padre me comentó que era normal con lo poco que había cenado la noche anterior. Podría haber comentado que tengo 37 años, que hace más de 15 que vivo fuera de casa y que no he muerto de inanición en todo este tiempo y que mi malestar lo provocaba el mal ambiente que se respiraba en esa casa.
Pero no tiene sentido entrar en ese tipo de diálogos. Son padres y como tales demuestran su cariño con este tipo de comentarios y otros como: si te borras el tatuaje de la espalda te lo pago yo.
A mi me gustan mis tattoos y, ni por asomo pienso en quitármelos. Lo cual no podría afirmar de mi celulítis ¿me pagaría una liposucción? Tendré que comentárselo a ver qué opina.
Me temo que la respuesta sería: te pago la lipo si te quitas los tatuajes.
Mie***

Lo que más me gusta de mi vida unipersonal es el domir sola. Tener la cama  para mí, no tener que escuchar ronquidos de otros, poder girarme tantas veces como quiera sin miedo a despertar a nadie, toser, levantarme cuando me apetece, tirar la manta hacia un lado sin reparos, utilizar ambas almohadas, levantarme a media noche para orinar encendiendo la luz de un golpetazo. ¿he dicho orinar? Me refería a mear.

Lo ideal sería pasar la noche así y que por la mañana mi poconovio se materializara a mi lado. Pero sería un poco cruel que se tuviera que evaporar una vez me hubiese dado mi merecido ¿no?
¿Scotty? Teletransporte ya

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