el circo llega a la ciudad

El otro día mi hermana y yo viajábamos en coche cuando vimos un anuncio del circo Raluy.

Nos sorprendimos que ese circo sobreviviese, de hecho, nos sorprende que el circo como tal sobreviva. Cuando éramos pequeñas ya era un formato obsoleto y en decadencia.

Eran los padres los que arrastraban a sus hijos a ver el espectáculo que se desarrollaba en unas pistas redondas que albergaban aquellas carpas que se montaban y desmontaban de ciudad en ciudad.

Y al igual que estos circos que ya nadie quiere visitar, el circo de mi familia, con su director al frente, vuelve a visitarnos. Creo que puedo oír el redoble del tambor anunciando el “más difícil todavía”.

Parece que el maestro de ceremonias de nuestro particular espectáculo no se quiere enterar que a nadie le interesan ya sus números circenses, que la mujer barbuda hace tiempo que descubrió la depilación láser, que las fieras amaestradas ya no temen el látigo y que los acróbatas ya no necesitan la red de seguridad para no darse de bruces contra el suelo, porque hace tiempo que aprendieron a volar. Les enseñó el hombre bala.

Y no voy a malgastar mi tiempo y mi mal genio en este show, porque ya forma parte del pasado, por mucho que intente colarse y deformar nuestro presente.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s