viaje con nosotros

En los ochenta Javier Guruchaga nos emplazaba a viajar a mil y un lugar junto a él y – todo eso – disfrutando.

“Y disfrute, de todo al pasar, y disfrute…”, nos instaba desde su pegadiza o ¿debería decir “pegajosa”? cancioncilla.

Y hoy me viene a la mente esta letra, porque viajar -al menos en avión- dista mucho de ser una actividad de la cual poder disfrutar.

Hay algo mal resuelto en esto de los aeropuertos. Algo que siempre me hace llevarme dos dedos hacia mi insignia imaginaria que se encuentra encima de mi pecho derecho y reclamar: “¿Scotty? ¡Teletranspórtame!”
Pero Scotty hace oídos sordos a mis peticiones, deben haber interferencias en nuestro intercomunicador. ¡Maldita tecnología!

Tener que emplear más de una hora antes de coger un vuelo que dura otro tanto, es algo que me parece como poco “mal resuelto”.

Las colas para facturar, la espera en las terminales, las filas en las puertas de embarque para acceder a los autobuses para entrar de nuevo a borbotones en el avión. Con suerte pillarás un finger, pero que no te lleve a engaño,  la gente se volverá a amontonar en la entrada de la aeronave.

Como pille a Scotty…

Por no hablar de la espera una vez se ha aterrizado. Desesperante, pienso que me pondré a balar como una oveja, porque nos hacen sentir como becerros.

Y todos estos pensamientos los tengo al coger el primero de los 6 vuelos que me esperan en estas dos semanas.

Scotty… quien avisa nos es traidor…

Tal vez si volase más a menudo estaría asco-tumbrada a esta pérdida de tiempo. Aunque dudo que alguien pueda acostumbrarse a malgastar su precioso tiempo de una manera tan poco creativa. Se me ocurren muchas otras maneras de perder el tiempo y ninguna incluye el modulo de la T2 de Barcelona.

Y pienso, que es lo único que se puede hacer en estas circunstancias, pienso que ¿Adónde va a parar todo ese tiempo perdido? ¿Quién se lo queda? ¿Se le podría reclamar a los hombres grises que seguramente trabajen para las compañías aéreas?

¿No llevaron a juicio a las empresas tabacaleras? ¡Hagamos lo mismo con las aerolíneas! ¿No nos quieren cobrar por cualquier servicio por muy absurdo que resulte? ¡Pues hagamos nosotros lo mismo! Mentalmente estoy cabalgando a lo Braveheart delante de mis tropas de pasajeros aburridos y somnolientos, alentándoles para la batalla, al grito de “¡Devolvednos nuestro tiempo!”

Realmente esta absurda espera causa estragos en mi mente.

Pero mientras escribo esto, hay una chica en la parte trasera del avión acostada en el suelo, piernas en alto, inhalando oxígeno de una bombona que para ese propósito tienen las azafatas. La pobre lo está pasando fatal en el vuelo y ha huido a refugiarse a la parte trasera de la cabina.

Así que he de recapacitar y rendirme ante la evidencia, hay otras razones y mucho más importantes para reclamarle a Scotty que nos teletransporte de una santa vez.

Aunque egoísta que es una, sólo rezo porque la chica esta no se ponga muy mala, no sea que nos desvíen a otro aeropuerto y perdamos aún más tiempo.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s